lunes, 7 de febrero de 2011

Gary Moore: Otra estrella cae del firmamento (1952-2011)


Me entristece de manera supina tener que comenzar el año con mi primer artículo musical, y que este sea para anunciar la muerte de otra estrella más que cae del firmamento del rock para reunirse con los dioses que ya no nos acompañan con su música. Gary Moore nos ha dejado, pero el siempre tendrá el blues para nosotros.

En la mañana del domingo 06 de febrero, el cantante, compositor y guitarrista, Gary Moore, fue encontrado muerto en una habitación de hotel en la ciudad española de Málaga. La policía no encontró ningún tipo de violencia, y se determinó que la muerte se habría producido mientras el guitarrista dormía, hasta ahora por causas naturales.

Esta noticia me causó un gran desconcierto, pues siempre consideré a Gary como uno de mis guitarristas preferidos, y muchas de sus canciones han significado mucho para mi, tanto como han significado para el mundo del rock y de la música en general. Con su muerte una persona nos deja, pero un gran legado aun permanece, para que nuevas generaciones de blusistas y hard rockeros se inspiren y tomen ejemplo de uno de los mejores.

Moore nació en Belfast, Irlanda del Norte, el 4 de abril de 1952. Su nacimiento artístico fue en una banda llamada Skid Row, la que luego dejaría para formar parte de Thin Lizzy, hasta hoy la mejor banda de Hard Rock de Irlanda. Como solista Moore destacó en todo lo que se propuso, Heavy Metal, Hard Rock, Jazz, y finalmente el amor de su vida, el blues. Entre sus canciones más famosas están I Still Got The Blues For You (Una de mis favoritas), Out In The Fields (simplemente magnífica), Murders In The Skyes (épica), Parisienne Walkways (puro virtuosismo).

Por esto y más Gary Moore siempre será recordado como uno de los grandes del Rock, un guitarrista, compositor, cantante y persona sin igual. Su huella trascenderá a los años, y lo que alguna vez fue un hombre, el 6 de febrero se convirtió en una leyenda inmortal.

En este momento Gary debe estar en un bar infernal tocando con su compatriota Rory Gallagher y con el prodigio Steve Ray Vaughn, rompiéndoles los oídos a todos los presentes mientras brindan. En el público por su parte se encuentra el inigualable Phill Lynot quien después de tanto tiempo se reúne con su gran amigo, aplaudiendo mientras sube al escenario para unirse a la banda y cantar eternamente la inmortal “The Boys are Back In Town”.

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